BANSKY. Entre la crítica y la hipocresía.

Regularmente cuando se habla de algún artista o de algún escrito se da un breve resumen para contextualizar al lector sobre la figura a la cuál se hará referencia. En esta ocasión se vuelve una tarea muy complicada ya que Bansky, como se hace llamara este artista, es una identidad inventada, en realidad nadie sabe quién es. Se ha especulado bastante sobre él y se ha forzado quizá a dar algunos datos biográficos, se dice pues, que nació probablemente en 1974 en Bristol, Reino Unido. Y ¿por qué hablar de un personaje que ni la cara ha dado? Bueno, pues principalmente porque la identidad se crea de muchas maneras, en ocasiones el mensaje puede ser tan fuerte que lo que menos importa es el remitente. Este artista para nada tiene un repertorio convencional, en realidad, muchos podrían criticar el arte de Bansky. Graffiti o Street art es lo que crea, es decir, pintas que no tienen que ser expuestas en un museo, por el contrario, cada pared de la ciudad sirve de galería.

En nuestra cultura los lugares donde el arte se manifiesta son específicos, estos son museos, galerías, teatro, etc., son espacios donde tienen prisioneras a las obras de arte, es decir, sí el trabajo de un artista no se expone en uno de estos recintos, no alcanza a tener “valor”, es así como se desdeña al artista que monta su pequeña galería en una plaza pública, de igual manera sufren los músicos que tocan en un bar o algún café de una ciudad, es tanto el desdén que son obligados a tocar antiguas canciones, qué decir del show de comedia en cualquier transporte público, o de esas personas virtuosas en danza, todos ellos reciben una moneda y las pertinentes palmas de aliento para perfeccionar su arte y quizá algún día llegar a presentarse en esos recintos que tienen secuestradas las bellas artes.

Museos, galerías y la calle.

Bansky en este sentido, se ha convertido en una severa crítica a ese orden establecido, haciendo de los espacios públicos un lugar para la reflexión. ¿Cómo es posible que un “artistucho” callejero pueda tener fama mundial, o que las revistas de arte quieran desesperadamente saber de él? Bansky muestra que más que un recinto, o una identidad, el arte necesita de un mensaje, querer decir algo, entonces ese mensaje mostrará su valía aun cuando se encuentre en el más sucio de los callejones. La calle pasa a convertirse en la mejor oportunidad de llegar a las mentes, así, un paseo, el tráfico cotidiano, una mirada perdida, todo ello puede convertirse en un acto de reflexión.

Crítica política y social.

Los temas que Bansky toca en sus pintas es una contundente crítica social, cultural y política. Para esta parte del ensayo parece oportuno comentar algunas de sus obras. No future, en este mural se ve un niño sosteniendo un globo, este globo es la letra “O” en la frase “NO FUTURE”, es un mural que invita sin duda a la reflexión, a nivel mundial la promesa favorita de todos los políticos es el progreso, en cada elección a todos los países democráticos se promete un mejor futuro, la realidad es que con las condiciones tal y como existen, lo más probable es que sólo exista un progreso hacia un camino donde no hay futuro. También es recurrente la provocación, en el tema de la prohibición del arte callejero, hay un mural donde un niño se sube en la espalda de otro con el fin de alcanzar y hurtar un aerosol, este aerosol es parte de una señal que criminaliza el graffiti. También encontramos a una niña que catea a un soldado, una pareja que al besarse cada una está viendo su propio celular, dos policías que se están besando, una persona que ve atentamente una escultura de un pene, y ratas, ratas, muchas ratas. El repertorio de Bansky muestra la hipocresía bajo la cual se vive hoy en día, tanto en el discurso político como en el social, cultural y artístico.

Hipocresía

En este apartado no se quiere dar a entender que Bansky sea una mentira, pero sí que hay datos que hacen parecer a Bansky más como una marca que como un movimiento artístico subversivo. Para comenzar habría que hacer referencia a un artista francés Blek le rat que sin duda ha sido fuente de inspiración para Bansky, gracias a Blek aprendió la técnica de la plantilla y el aerosol, que ha caracterizado sus murales (si pueden, vean un poco de la obra de Blek y se sorprenderán de la similitud, hasta el gusto por las ratas fue heredado por Bansky). Ahora bien, este punto no desacredita para nada el trabajo de Bansky, en el mundo del arte las técnicas y las referencias se repiten entre maestros y alumnos.

Un segundo punto es la supuesta crítica hacia los foros culturales a la que Bansky recurre constantemente, dice estar en contra de estas esferas especializadas del arte, sin embargo, sus propias obras han sido subastadas, paredes, pinturas, etc. Un caso muy recientemente sonado fue la autodestrucción de su pintura Niña con un globo, este suceso se dio mientras se subastaba una de sus pinturas, y como forma de “protesta”, activó un mecanismo oculto en el marco que trituraba la obra, para el excéntrico mundo del arte el único resultado fue que la pintura aumentó de valor. El mismo Bansky vende sus obras vía internet, es autor de un libro y una película, por supuesto, una evidente conclusión de esto es que en un mundo capitalista también las revoluciones son un buen negocio.

Sólo para concluir.

Como conclusión en esta breve reseña sobre la obra e ideología de este famoso artista sería bueno decir que, Bansky le ha recordado varias cosas importantes al arte, primero, que no necesita de un colegiado de expertos, segundo, que el mundo es un lienzo, tercero, que el arte es capaz de incomodar, tocar fibras tan sensibles del tejido social que puede ser un valioso medio para despertar, aunque sea por unos breves instantes, una risa, una molestia, una reflexión, todas ellas son suficientes para plantar una idea en la cabeza de uno o varios individuos, quizá eso pueda germinar en un cambio. En este sentido es importante rescatar dos acciones del artista de Reino Unido, tal fue el caso del mural que realizó en una de las puertas del teatro Bataclan, aquí se mostraba a una mujer con un velo en una posición que denota tristeza, este mural fue hecho a manera de homenaje por los atentados terroristas del 13 de noviembre de 2015, en el que alrededor de 130 personas en París perdieron la vida. Con este mural Bansky dejo claro que algo sucedió en ese lugar que el mundo entero no debe olvidar. El arte es expresión de un momento espiritual y puede servir para señalar que en un determinado espacio algo importante sucedió, en este caso, una tragedia. También en este tiempo de pandemia Bansky realizó y dono una hermosa pintura en honor al cuerpo médico, se trata de un niño que tiene muchos héroes (comerciales) en una bandeja, mientras él juega con un verdadero súper héroe, una enfermera con capa. Aquí se muestra una faceta más del que hacer artístico, dar esperanza. Bansky es un gran artista por está razón, por supuesto que se le pueden criticar las formas y la veracidad de su crítica, pero al final ha utilizado el arte como un medio para entregarle a la humanidad un claro mensaje, sea este de esperanza, terror, o alguna crítica.

Mtro. Roberto Bravo Ortega.

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