The dark side of the science

La ciencia hoy en día ha tomado el lugar que ocupaba la iglesia católica hace 1000 años, hoy en día podemos dudar de cualquier persona menos de quien que lleve una bata, anteojos y un peinado descuidado. Pero ¿por qué se ha dado este fenómeno? Para saberlo tendríamos que hacer una genealogía de la ciencia, sin embargo, no es el interés del texto presente, lo que nos interesa es ver el lado oculto de la ciencia, es decir, la ciencia nos ha dado una cara de triunfos, leyes, conocimiento, pero ha dejado de lado todos esos proyectos fallidos, esos mitos ridiculizados, pero para ser justos, muchos de ellos surgieron del método científico. Queremos traer esa cara de la ciencia, no para descalificarla, sin duda el método científico con todo y sus errores, son la mejor posibilidad de alcanzar avances que nos ayuden a mejorar nuestra calidad de vida como especie, sino para comprender lo que significa hacer ciencia, y en ese sentido, para nunca dejar de hacer nuestra tarea como seres racionales, es decir, siempre preguntar ¿por qué? La Ciencia también se equivoca, y muchas veces, de forma irreversible.

Thomas S. Kuhn escribió La estructura de las revoluciones científicas en 1962. Kuhn comenta en el prefacio que en aquel entonces era estudiante de doctorado en física teórica, fue la participación en un curso de historia de la ciencia que lo hizo cambiar de giro, fue hasta entonces que pudo ver la cara

oculta de la ciencia. Justamente lo que le llamó la atención de la filosofía de la ciencia, era entender el desarrollo científico desde otro puto de vista, ya no como la historia de los grandes científicos y sus extraordinarios descubrimientos, sino como la historia de un saber que ha luchado para consolidarse, la filosofía de la ciencia muestra tanto los logros como las fallas del desarrollo científico, así pues, comprendemos que para que exista la astrofísica debió primero haber nacido la astrología, así también, la alquimia, ese intento fallido de convertir el cobre en oro, dio las bases para el nacimiento de la química. Hoy nos parece irrisorio la creencia de que la posición de los astros puede determinar nuestra existencia, sin embargo, en algún momento, fue la creencia de muchos científicos. La paradoja que enamoró a Kuhn fue, si esas creencias pasadas de moda han de tenerse por mitos, entonces los mitos se pueden producir con los mismos tipos de métodos y pueden ser sostenido por los mismos tipos de razones que hoy conducen al conocimiento científico.

Para comprender cómo es posible que mitos y avances científicos nazcan del mismo método debemos comprender lo que significa un paradigma. Considero (dice Thomas Kuhn) que estos (paradigmas) son logros universalmente aceptados que durante algún tiempo suministran modelos de problemas y soluciones a una comunidad de científicos. En términos muy simples, esto quiere decir que nadie puede escapar a su tiempo, cada científico, filósofo, artista está encadenado a un cumulo de creencias que rigen sus pensamientos, En este sentido Newton jamás pudo haber pensado en el tiempo relativo de Einstein, el modelo del universo de Ptolomeo, con una tierra en el centro del universo y todos los astros girando a su alrededor, no podía parecerse al de Copérnico, que establecía al sol como el centro del universo. No era posible, no por la poca capacidad intelectual de Newton y Ptolomeo, sino porque los regían distintos paradigmas de Copérnico y Einstein. Un paradigma entonces es, un canon de leyes y reglas que gobiernan en un determinado tiempo histórico, y que, por ende, terminan determinando al científico. Estos paradigmas no son reglas y leyes sometidas a votación por un congreso de científicos, el paradigma es un logro científico, y por eso, determina el pensamiento y la acción del científico.

Pensar lo negativo. G.W.F. Hegel, fue un filósofo del siglo XVIII, él nos enseño a comprender lo negativo, Cuando estamos en busca de la identidad de un objeto debemos por obligación decir lo que no es, en este sentido, cuando decimos lo que es, al mismo tiempo decimos lo que no es, y su identidad depende de ambas cosas. Sin embargo, el pensamiento sólo dice lo que es, y lo negativo, es decir, lo que no es queda eliminado. Lo mismo ha pasado con la historia de la ciencia, sólo registramos la cara brillante, los logros, las leyes y los métodos que han sido exitosos, sin embargo, dejamos en el olvido todo lo que la ciencia ha hecho mal, su lado negativo, la ciencia también es el pensamiento “absurdo” de la tierra plana, de los astros que gobiernan nuestra existencia, de la alquimia, del tiempo absoluto, no por eso hace a la ciencia menos valiosa, simplemente nos enseña el esfuerzo de un desarrollo, y en el desarrollo nos tenemos que equivocar para aprender, todo conocimiento humano se basa en el error, lo negativo es pues parte de nuestra esencia, y debemos abrazarlo, no olvidarlo, por esta razón, cada descubrimiento científico debe asombrarnos y maravillarnos, pero también debemos dudar de su veracidad, porque quizá no sea conocimiento real después de todo, y sólo obedezca a las leyes de su propio paradigma.

M en C. Yesenia Bravo O.

Mtro. Roberto Bravo Ortega.

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