Globalización: La puerta hacia nuevos problemas

La globalización es un hecho, y es fácil de darnos cuenta, vamos al súper y encontramos miles de productos provenientes de otro país, encendemos nuestra computadora y vemos noticias de todos lados del mundo, vamos a cargar gasolina y vemos que los precios suben y bajan sin depender de una política interna, los aparatos que usamos; celulares, laptops tabletas, pantallas, etc., todos son marcas extranjeras, en nuestro vecindario abrieron un nuevo restaurante de comida china o italiana, poco a poco nuestro vocabulario se mezcla con palabras de un origen diferente, sin duda, todos estos fenómenos sociales derivados de la globalización, sin embargo, no son propiamente globalización.

Estados territoriales.

Los Estados territoriales son los límites trazados que hacen que un territorio en específico se reconozca ocupado por un poder que puede coaccionar a sus habitantes de forma legítima. El siglo XIX y XX estuvo dedicado a crear estos territorios nacionales, y toda la política estaba destinada hacia las requerimientos de dicho espacio (presupuesto del Estado asistencial y del sistema de pensiones, ayuda social, política municipal de infraestructuras, poder organizado de los sindicatos, gasto público, el sistema impositivo y justicia impositiva), todos estos problemas se resolvían en un marco referencial que podía denominarse como doméstico o local, eran problemas que pertenecían a un solo lugar, sin embargo, la globalización ha venido a profundizar dichos problemas y a crear otros más. El Estado nacional es un Estado territorial, es decir, que basa su poder en su apego a un lugar concreto (en el control de asociaciones, la aprobación de leyes vinculantes, la defensa de las fronteras, etc.) Por su parte, la sociedad global, que a resueltas de la globalización se ha ramificado en muchas dimensiones, no está vinculada a un lugar.

Las empresas transnacionales han tomado protagonismo en el fenómeno conocido como globalización, sin embargo, no son la única consecuencia, el cambio climático es uno de los problemas que mayor relevancia ha tomado en los últimos años, la forma como se está produciendo ha traído como consecuencia la desestabilización del medio ambiente, ahora se viven fenómenos naturales que con mayor magnitud y de forma más constante, también son muchas las especies que están al borde de la extinción, no porque estas especies no compartan nuestro lenguaje y nuestro aspecto están en una situación sin derechos, el ser humano tiene una obligación moral (y cada día más jurídica) con el respeto del medio ambiente. La migración es otra clara muestra de que las fronteras son una ficción, son millones de personas las que por necesidad tienen que abandonar su lugar de origen para aspirar a una vida digna, no es justo que las grandes

Pandemias, cambio climático, migración:

Los grandes males de este nuevo mundo.

economías no quieran hacerse responsables de la pobreza que han creado en otros países, no sólo esto, sino también, las formas en que se trata a un migrante es denigrante, más allá de un color de piel, de la situación económica que viva una persona, del lugar de origen, un ser humano tiene mucho que ofrecer y se le debe tratar con respeto. Otro gran ejemplo, y que por desgracia nos toca vivir, son las epidemias, las enfermedades no reconocen clases sociales ni fronteras, y si queremos combatirlas de forma eficiente, debemos reconocerlas como un mal mundial. Estos tres ejemplos, son la pequeña muestra de los grandes problemas que trae consigo una sociedad mundial, si aún nos aferramos a la idea de territorios cerrados, y buscamos enfrentarlos desde esta perspectiva, la batalla está perdida. Debemos, por lo tanto, ampliar por completo nuestro horizonte.

Globalismo, globalidad y globalización.

Ulrich Beck en su libro ¿Qué es la globalización?: Falacias del globalismo, respuestas a la globalización hace la distinción entre tres conceptos que son: globalismo, globalidad, y globalización. Comencemos hablando del primero. Por globalismo entiendo la concepción según la cual el mercado mundial desaloja o sustituye el quehacer político; es decir, Beck de forma muy atinada nos menciona que el fenómeno de globalización no tiene que ver exclusivamente con la esfera económica, en otras palabras, que las grandes empresas transnacionales ocupen un lugar evidente en las relaciones globales no implica que sea la única forma de relacionarse, como se ha visto en el párrafo anterior, existen esferas políticas, sociales, ambientales, culturales, sanitarias, etc. La globalidad significa lo siguiente: hace ya bastante tiempo que vivimos en una sociedad mundial, de manera que la tesis de los espacios cerrados es ficticia. No hay ningún país ni grupo que pueda vivir al margen de los demás. En efecto, no existe país alguno que pueda sustentarse por sí mismo, al igual que un individuo, las sociedades están en constante interacción y dependen unas de otras. Por su parte globalización es el proceso que crea vínculos y espacios sociales transnacionales, revaloriza culturas locales y trae a un primer plano terceras culturas. En suma, globalización es un proceso social que implica la interacción entre distintas culturas.

Globalidad como la comprensión de la globalización.

El globalismo pretende por ejemplo que México sea comprendido y tratado como una empresa, dejando de lado su Estado, sociedad, cultura, política exterior, etc. Entendida la globalización como globalismo, se trata de un imperialismo económico bajo el cual las empresas le exigen a los gobiernos las condiciones básicas con las que poder optimizar sus objetivos. En cambio la globalidad nos recuerda el hecho de que, a partir de ahora, nada de cuanto ocurra en nuestro planeta podrá ser un suceso localmente delimitado, sino que todos los descubrimientos, victorias, catástrofes afectarán a todo el mundo y que todos deberemos reorganizar y reorientar nuestras vidas y quehaceres, así como nuestras organizaciones e instituciones, a lo largo del eje <local-global>. En conclusión, es menester que entendamos nuestro papel dentro de una sociedad mundial, ésta no implica un súper Estado que contenga a todas las sociedades nacionales, sino un cambio en nuestra forma de percibir y actuar, entender que como nación nuestra acción se inserta dentro de un mundo compartido con muchas naciones más, la única forma de poder actuar dentro de ella es con responsabilidad.

Mtro. Roberto Bravo Ortega.

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