Luigi Ferrajoli; «Problemas globales necesitan soluciones globales.»

En una breve charla Luigi Ferrajoli, reconocido jurista y filósofo italiano, expuso para Canal Extremadura, lo que para él son las dos grandes enseñanzas que ha traído consigo la pandemia. Lo que hoy enfrentamos “hace evidente, urgente, la necesidad de una respuesta global”. El problema es mundial, y por lo tanto, merece una táctica mundial para vencerlo, uno de los grandes males mostrados por la epidemia son las respuestas aisladas por parte de los Estados nación, es decir, cada País ha impuesto sus propias medidas sanitarias, sus propios tiempos, y su modelo para contener y vencer la epidemia. Otro grave problema es la carencia de instituciones globales que garanticen de forma efectiva los derechos fundamentales de los individuos, la Organización Mundial de la Salud, por ejemplo, se ha mostrado incompetente ante la adversidad, esto se debe a que el campo de acción de dicha organización queda en el plano moral y no logra hacerse efectivo en plano real. Con estos grandes males, ya hemos apuntado hacia dónde va la propuesta de Luigi Ferrajoli, sin embargo, parece necesario ubicar el contexto teórico en el que se mueve la propuesta del filósofo.

Estado de naturaleza.

El Leviatán o la materia, forma y poder de un Estado eclesiástico y civil de Thomas Hobbes se publicó en 1651, ahí la teoría contractualista que serviría de cimiento para la el deseo moderno de construir el Estado Nación. La teoría contractual tiene sus variaciones según el pensador, sin embargo, Norberto Bobbio caracterizó un “modelo”, es decir, una base que caracterizaba a todas las teorías contractuales de la época. 1) Se partía de un Estado pre-social, 2) se hacía un pacto social entre los individuos, 3) se constituía el Estado Civil, que era la superación de ese estado pre-social, el Estado civil resolvía los conflictos de la condición natural de los individuos. Es importante resaltar, que se habla de “modelo”, porque ninguno de estos filósofos consideraba que el estado pre-social había sido un hecho histórico, simplemente se trataba de un desarrollo metodológico. En el caso específico de Thomas Hobbes el Estado de naturaleza se caracteriza porque todos los seres humanos son libres e iguales en condición, el conflicto comienza cuando, “dos hombres dese

an una misma cosa que no puede ser disfrutada por ambos y, para lograr su fin, que es, principalmente, su propia conservación y, algunas veces, su deleite, se empeñan en destruirse y someterse mutuamente.” De este conflicto comienza un estado d guerra continuo, dicho estado no significa estar confrontación permanente, pero si con la sensación de un peligro constante. Por esta razón, piensa Hobbes, se hace indispensable crear un poder que sea capaz de mantener a raya a todos los individuos, este poder es el Estado Nación. Dicho poder servirá para mantener la paz dentro del territorio, y también, para evitar invasiones externas. Es justo aquí donde Hobbes plantea un problema que dejará sin resolver, una vez que se instala el Estado, se pasa a un segundo estado de naturaleza, ya no entre individuos, pero si entre Estados. Los Estados nación quedan en un estado de guerra permanente.

SAMSUNG DIGIMAX 420

El problema del estado de naturaleza de los Estados nación no tuvo resolución sino hasta que Kant escribió La metafísica de las costumbres y La Paz perpetua, en ambas obras aborda el problema, pero es en la Paz perpetua dónde le da un tratamiento especializado. Para asegurar una paz perpetua entre los Estados, todos ellos deben de tener una constitución republicana, es decir, una constitución que implique la participación de los ciudadanos (en otro momento se podrá extender acerca de lo que Kant concebía como ciudadano). Sólo Estados con esta forma de gobierno podrían ser capaces de respetar los contratos establecidos. Hacer un nuevo pacto social, al igual como se hizo entre individuos, éste tendría que hacerse entre Estados, dice Kant: “Según la razón, Los Estados con relaciones entre sí no tienen otro camino para salir de esa situación sin leyes, que conducen a la guerra, que, al igual que los hombres individuales, abandonar su libertad salvaje y conformarse con leyes públicas coactivas, formando así un Estado federal.” Sólo una constitución así y un pacto así podría establecer un derecho de gentes, en otras palabras, la hospitalidad de los Estados con el visitante extranjero. La teoría contractual no sólo ayuda a terminar con los problemas de los individuos, sino también con los problemas entre Estados. Habría que hacer la mención de que este Estado federal no significa un súper Estado en el que estén incluidos los demás Estados, sino una federación, es decir, cada Estado mantiene su autonomía frente a los otros, pero existe un reconocimiento y respeto por parte de los unos para con los otros.

IMMANUEL KANT BUSCA DAR UNA SOLUCIÓN AL PROBLEMA PLANTEADO POR HOBBES, DANDO COMO RESULTADO, LA IDEA DE UN ESTADO FEDERAL.

Me ha parecido necesario traer al comentario tanto a Hobbes como a Kant para comprender de mejor forma el contexto en el que Luigi Ferrajoli está argumentando. Los países se mueven dentro de relaciones internacionales, pero también es necesario pensar en un campo más amplio, en relaciones globales. El comercio y la tecnología han mostrado que las distancias entre los Estados son realmente muy cortas, y que muchos problemas, no obedecen a las fronteras que hemos trazado, existen problemas globales, en los cuales estamos involucrados todos, ¿qué mejor ejemplo que la pandemia que estamos viviendo y sufriendo? Así también, podemos agregar la pobreza creada por el comercio globalizado y la destrucción del medio ambiente. Todos ellos, no son problema de uno o varios Estados, son problemas de corte globalizado, por esta razón el jurista italiano da como respuesta inicial: “ante un problema global, una solución global”, sin embargo, la pandemia se ha atacado desde el terreno nacional y eso provoca que no se pueda controlar la propagación del virus.

Luigi Ferrajoli menciona dos grandes enseñanzas que ha dejado la pandemia, la primera de ellas, crear instituciones globales de garantía de derechos básicos para todo ser humano con apoyo jurídico, es decir, conocemos instituciones mundiales, muy famosa en estos días, la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Fondo Monetario Internacional (FMI), Organización de las Naciones Unidas (ONU), Unión Europea (UE), entre otras. La Unión Europea, sin duda resalta de las anteriores por ser el mejor ensayo de ese Estado Federal que ya vislumbraba Kant. Pero las tres organizaciones antes mencionadas han mostrado su enorme limitación, la Organización Mundial de la Salud, por ejemplo, se ha quedado en la labor de emitir las recomendaciones más pertinentes a los Estados, sin embargo, no tiene jurisprudencia en ninguno de estos, no lleva un control sobre las medidas que se toman en cada País, la OMS en este sentido es inoperante. Dice Ferrajoli; “La Organización Mundial de la Salud debería ser una institución real de garantías, con la capacidad de decir y prevenir pandemias, hacer que se adop-

«Urge establecer una Federación mundial, con instituciones de garantía de la paz, medio ambiente y derechos fundamentales de los seres humanos, no sólo de palabra, sino con realidad efectiva.»

(Luigi Ferrajoli)

ten medidas iguales, homogéneas por todo el mundo.” Mientras no existan organismos globales que garanticen los derechos humanos, males como las pandemias, calentamiento global, etc. Serán los grandes males del siglo XXI. Las instituciones globales deben de pasar de la obligación moral al campo de la acción real. La segunda enseñanza, es la necesidad política de crear una conciencia global, tanto en los individuos como en los Estados, sólo así, podrán tomarse medidas homogéneas que nos ayuden a combatir los grandes males globales. La globalización es un hecho, y necesitamos que tanto los ciudadanos como los gobiernos lo entiendan de esa manera, es necesario complementar la mirada nacionalista. En conclusión, la pandemia nos muestra que urge establecer una Federación mundial, con instituciones de garantía de la paz, medio ambiente y derechos fundamentales de los seres humanos, no sólo de palabra, sino con realidad efectiva, Ferrajoli piensa que, con muchos elementos, el derecho sin garantía es sólo palabra muerta.

Mtro. Roberto Bravo Ortega.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *